Contenido legible por máquinas
Qué problema resuelve este activo
Muchos sistemas asumen que si un texto es claro para una persona, también lo será para una máquina. El problema es que la legibilidad humana no garantiza interpretabilidad automática. Un agente no infiere contexto, intención o prioridad si no están explícitamente expresadas.
Cuando el contenido solo está optimizado para lectura humana, la IA debe adivinar. Eso introduce ambigüedad, errores y dependencia de modelos cada vez más complejos para compensar una falta de estructura básica.
Por qué ese problema importa ahora
El consumo automatizado ya no es un caso marginal. Resúmenes, copilotos, indexadores semánticos y sistemas internos procesan contenido como materia prima. Si no es legible por máquinas, queda fuera de flujos críticos.
Además, cuanto más opaco es el contenido, más caro se vuelve procesarlo. La falta de estructura se paga con prompts complejos, reglas frágiles y sobreingeniería posterior.
Enfoque AICARUS
AICARUS diseña el contenido como interfaz. Cada activo expresa su función, su alcance y su relación con otros de forma explícita, sin depender de interpretación implícita.
Legible por máquinas no significa rígido ni robótico. Significa predecible, consistente y segmentable. Cuando el contenido cumple eso, puede ser ingerido, recombinado y utilizado sin transformación manual.
Idea clave
Si una máquina no puede leerlo, el sistema no puede escalarlo.
Conexiones con otros activos
- Humanos vs agentes como consumidores
- Metadata como activo
- Knowledge graphs reales
- Contenido consumido por APIs