Muerte del creator economy tradicional
Qué problema resuelve este activo
El creator economy se construyó sobre una premisa frágil: individuos produciendo contenido para audiencias, monetizando atención mediante plataformas intermediarias. El problema es que ese modelo depende de visibilidad constante, crecimiento infinito y vínculo directo con personas.
Cuando la atención se fragmenta y el consumo se automatiza, ese esquema deja de ser sostenible. El creador queda atrapado en producción continua sin acumulación estructural.
Por qué ese problema importa ahora
La IA, los agentes y la recombinación automática diluyen la relación directa entre autor y audiencia. El contenido circula sin contexto de origen y se consume como insumo, no como expresión personal.
En este escenario, competir por visibilidad individual se vuelve cada vez más costoso y menos relevante. El valor se desplaza de la identidad del creador a la función del contenido dentro de sistemas más grandes.
Enfoque AICARUS
AICARUS no elimina al creador: lo abstrae. El foco deja de estar en quién produce y pasa a estar en qué estructura se construye.
El sistema reemplaza la economía del creador por una economía de activos: unidades reutilizables, interoperables y consumibles por humanos y máquinas. El valor ya no depende de la presencia constante del autor.
Idea clave
No muere el creador; muere la dependencia del creador.
Conexiones con otros activos
- El futuro del contenido
- IA como cliente
- Activos autónomos
- Plataformas sin usuarios