Audiencias que no saben que lo son
Qué problema resuelve este activo
La mayoría de los sistemas define audiencia a partir de identificación explícita: usuarios registrados, seguidores, suscriptores. El problema es que gran parte del consumo real ocurre sin identificación, sin registro y sin conciencia de pertenencia.
Cuando solo se reconoce como audiencia a quien se declara como tal, se ignora una capa enorme de uso real. El sistema cree que no tiene audiencia, cuando en realidad no sabe verla.
Por qué ese problema importa ahora
El consumo moderno es anónimo, fragmentado y muchas veces automatizado. Humanos y agentes acceden, usan y se van sin dejar huellas tradicionales.
Además, forzar identificación temprana reduce el uso. La mayoría de las personas no quiere “pertenecer”; quiere resolver algo y seguir. El valor aparece antes del vínculo.
Enfoque AICARUS
AICARUS define audiencia por comportamiento, no por identidad. Una audiencia existe cuando hay patrones de uso repetido, recorridos similares e intención compartida, aunque nadie lo sepa.
El sistema no necesita saber quién es alguien para aprender de él. Necesita observar qué hace, con qué frecuencia y en qué contexto.
Idea clave
La audiencia no se declara: emerge.
Conexiones con otros activos
- Señales anónimas, valor real
- Plataformas que pagan por intención
- Aprender sin feedback explícito
- Repetición como señal